

Cuando llega el verano y las temperaturas se disparan, encender el horno no parece ser la opción de cocinado más apetecible. Lo último que nos interesa es subir los grados de nuestra cocina, pero tampoco queremos dejar de comer rico y sano. La buena noticia es que podemos conseguirlo preparando recetas sencillas, frescas, rápidas de elaborar y perfectas para compartir en una comida al aire libe, una cena en la terraza o un picnic improvisado. La clave está en elegir ingredientes de calidad que prácticamente hablen por sí solos y permitan crear recetas fáciles con muy poco esfuerzo.
Con los productos de La Cuina preparar un menú veraniego, sin necesidad de horno, resulta tan fácil como apetecible y sano. Aquí tienes algunas ideas para convertir cualquier comida en un auténtico planazo del verano.
La tabla de aperitivos: un clásico que nunca falla

Hay recetas que nunca pasan de moda y las tablas de aperitivos ocupan un lugar privilegiado entre ellas. Son versátiles, elegantes y permiten adaptarse a cualquier ocasión, desde una reunión informal con amigos, hasta una cena especial.
Una buena tabla comienza con un pan de calidad, ya sea de hogaza rústica, unas rebanadas de masa madre o unas tostas crujientes. A partir de aquí, solo queda combinar sabores y texturas. Una excelente opción es incluir el paté a la pimienta verde de La Cuina, cuyo sabor intenso combina a la perfección con frutas de temporada como higos, uvas, manzana o pera. El contraste entre el dulzor de la fruta y el carácter del paté crea un equilibrio delicioso que sorprende en cada bocado.
Si te cuesta decidirte por un único sabor, nuestro Pack Tabla Gourmet permite disfrutar de varias especialidades y crear una degustación con diferentes matices. Así, cada comensal puede descubrir su combinación favorita mientras comparte un momento relajado alrededor de la mesa.
Completa la tabla con algunos frutos secos, aceitunas, queso curado y una botella bien fría de cava o vino blanco y tendrás el aperitivo perfecto para cualquier noche de verano.
Tostas llenas de sabor en pocos minutos
Las tostas son otro de los recursos que solucionan una comida o una cena sin complicaciones. Además de ser rápidas de preparar, admiten infinidad de combinaciones. Puedes untar una generosa capa de paté sobre una rebanada de pan ligeramente tostado y añadir ingredientes frescos que aporten color y textura. Unas láminas de manzana, unos higos maduros, unas nueces o incluso un toque de miel pueden transformar una receta sencilla en un plato digno de cualquier ocasión especial.
Lo mejor de las tostas es que cada persona puede personalizarlas según sus gustos, convirtiendo la comida en una experiencia divertida y muy participativa.
Una ensalada que alimenta y refresca

Las ensaladas son las grandes protagonistas del verano, pero eso no significa que tengan que ser aburridas. Con una buena selección de ingredientes es posible preparar platos completos, equilibrados y llenos de sabor, en menos de diez minutos.
Una propuesta perfecta consiste en utilizar una mezcla de hojas verdes (rúcula, canónigos, espinacas baby o brotes tiernos) como base. Añade tomates cherry partidos por la mitad, unas lascas de queso curado y las pechugas de pavo trufadas de La Cuina cortadas en tiras.
El resultado es una ensalada elegante, ligera y muy aromática, en la que el delicado sabor de la trufa aporta un toque sofisticado sin complicar la elaboración.
Para aliñarla solo necesitarás un buen aceite de oliva virgen extra y si lo deseas, unas gotas de vinagre balsámico o de limón para potenciar la frescura del conjunto. Es una receta ideal para quienes buscan comidas ligeras, que aporten energía sin resultar pesadas, durante los días de más calor.
La ensalada de patata reinventada

Hay platos que forman parte de cualquier verano y la ensalada de patata es uno de ellos. Tradicionalmente preparada con patata cocida, verduras, mayonesa o vinagreta, admite múltiples versiones que permiten darle un aire completamente nuevo.
Una idea original consiste en incorporar el fiambre de cabeza de jabalí ibérica a la trufa, cortado en dados o tiras finas. Su sabor intenso añade personalidad a una receta clásica y convierte un plato cotidiano en una propuesta mucho más especial.
Puedes acompañarlo con huevo cocido, pepinillos, cebolla tierna, aceitunas, tomate y un aliño suave elaborado con aceite de oliva y mostaza.
Es una opción perfecta para preparar con antelación, conservar en la nevera y disfrutar bien fría cuando llegue la hora de comer.
Comer bien sin complicarse
Uno de los grandes secretos de la cocina de verano consiste en cambiar la forma de preparar los alimentos. Durante esta época no se trata tanto de cocinar durante horas como de montar platos utilizando ingredientes de calidad que apenas necesitan manipulación. Fiambres selectos, patés, quesos, frutas frescas, verduras de temporada, panes artesanos y buenos aceites permiten crear comidas completas en muy poco tiempo.
Además, preparar recetas sin horno ayuda a mantener la cocina fresca, reduce el consumo eléctrico y deja más tiempo libre para disfrutar de las vacaciones, el ocio y las reuniones con amigos y familiares.
No hace falta preparar elaborados menús para sorprender a quienes se sientan a nuestra mesa. Basta con contar con los mejores productos, un poco de creatividad, cariño y muchas ganas de compartir con tus seres queridos.
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